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Comisión de la Verdad

“Queremos que el mundo escuche nuestra voz, es una deuda histórica con nosotras”

La Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca presentó a la Comisión el primer Informe de Memoria de Mujeres indígenas del Norte del Cauca titulado ‘Tejemos la historia para sanar la memoria’.

INFORME | Junio 09 de 2020

“Queremos que el mundo escuche nuestra voz, es una deuda histórica con nosotras”

 

Este jueves 28 de mayo, el Tejido Mujer de la Cxhab Wala Kiwe Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca (ACIN) realizó la presentación del primer informe de memoria de mujeres indígenas del norte del Cauca a la Comisión de la Verdad. Este informe, llamado ‘Tejemos la historia para sanar la memoria’, busca visibilizar los impactos del conflicto armado colombiano en la vida de las mujeres indígenas y en los territorios que habitan sus comunidades.

Este informe es el resultado del Observatorio de violencia contra las mujeres indígenas nasa. Una herramienta para consolidar información para el informe del Tejido Mujer de ACIN, sumando a esto los testimonios de varias mujeres indígenas que cuentan cómo la violencia del conflicto armado se ensañó con ellas dejando marcas en sus cuerpos y en su vida dejando claro que la guerra golpea a todos, pero especialmente a las mujeres indígenas nasa del norte del Cauca.

Se muestran casos de violencia sexual, tortura, desplazamiento, asesinatos, amenazas y se enumeran patrones en la sistematicidad de las violencias, los hechos y las formas de actuar de los actores, tanto legales como ilegales.

En ‘Tejemos la historia para sanar la memoria’ queda evidenciado cómo el cuerpo de las mujeres se convirtió en un botín de guerra y cómo se atentó contra la dignidad de la mujeres. Asimismo, se enumeran casos de desaparición forzada de familiares y la persecución contra las lideresas en la región del norte del Cauca.

Cxhab Wala Kiwe - Tejido Mujer - ACIN contó cómo fue el proceso de recolección de la información, que además de entrevistas tuvo una parte de sanación y armonización, tanto con el cuerpo de la mujer como con el territorio, pues en muchos casos estas violencias atentaron contra la cultura de estas comunidades al intentar acabar con su ritualidad y sus tradiciones.

“Queremos que el mundo escuche nuestra voz. Es la deuda histórica con nosotras, nos deben esto, escuchar nuestra palabra que aviva la fuerza de lucha incansable por la dignidad, por el territorio y por los derechos”, contó Yoana Acosta, coordinadora de proyectos de Tejido Mujer de ACIN.

Por su parte, Rosalba Velasco, representante legal de ACIN, dijo: “Este proceso significó mirar hacia adentro. Generar memoria histórica de nuestro territorio. Este es el resultado de esa fuerza de haber recorrido el territorio, de haber conocido todas las situaciones de violencia donde las mujeres y la comunidad fueron los más afectados. Es importante que la Comisión conozca, de primera mano, este informe. Reconstruir la memoria no es fácil porque es recordar y esperamos poder seguir haciéndolo. Le agradecemos a las mujeres que han participado de este informe y esperamos algún día encontrar paz”.

Y aprovechó para hacer un llamado al Gobierno para implementar el acuerdo de paz y ayudar así a la pacificación de la región, una de las más golpeadas por la violencia en la actualidad, “nos preocupa la falta de compromiso del Gobierno nacional con la implementación del proceso de paz, porque varios grupos armados hacen presencia en nuestros territorios, matan y esto agrava la situación que viven las comunidades. Es momento de que el gobierno recapacite qué es lo que quiere para las comunidades indígenas”.

Finalmente, Celia Umenza, coordinadora zonal de Tejido Mujer de ACIN, llamó a la unión de la mujer indígena para continuar en la búsqueda de la paz en los territorios. “Agradecemos a la Comisión por venir a escuchar estos dolores nuestros, y le digo a todas las mujeres de ACIN que las acompañamos en sus luchas, que les callaron las voces, pero seguimos caminando y lo hacemos juntas. Las mujeres indígenas continuamos construyendo paz y memoria”, concluyó.

Por parte de la Comisión asistieron Francisco De Roux y varios miembros del pleno de comisionados que agradecieron el trabajo de estas mujeres y destacaron el valor que tiene este informe para su trabajo.

“Esto que ustedes nos entregan es algo sagrado. Estamos recibiendo el dolor de mujeres, sobre sus seres queridos y el santuario de sus cuerpos. Esto que ustedes nos entregan viene del más hondo de sus cuerpos y de su tierra. Hemos conocido sus luchas, su ternura mezclada con su fuerza y el dolor de sus seres queridos que se llevaron a la guerra. Hoy ustedes nos abren un país nuevo desde lo más profundo de las raíces humanas, Gracias por confiar en nosotros para entregarnos este testimonio”, aseguró Francisco De Roux.

Asimismo, la comisionada Patricia Tobón, indígena del pueblo Embera, resaltó el valor que tiene este informe: “Esta verdad no es de derecha ni de izquierda, ni de académicos. Es una verdad que dan los pueblos indígenas, verdades muy dolorosas pero necesarias, con la idea de que el país entienda que el territorio indígena ha sido el escenario del conflicto y por eso queremos mostrar sus luchas”.

A su vez, la comisionada Alejandra Miller agradeció a Tejido Mujer ACIN por este trabajo y por poner en evidencia la intensidad diferenciada que el conflicto ha tenido en las mujeres indígenas. “Agradezco la fuerza que ustedes han tenido para mostrar la violencia que sufren las mujeres indígenas en sus territorios por parte de los actores armados. Esta es una memoria que sana el cuerpo, que sana al territorio y que se resiste a la violencia. Estas voces que ustedes hoy aportan son fundamentales para contar esa realidad de lo que han vivido las mujeres dentro de la guerra y con las particularidades que ustedes han tenido que vivir como indígenas”, aseguró.

Finalmente, la comisionada Ángela Salazar destacó el valor y la resiliencia que han tenido las mujeres indígenas, no solo para contar sus victimizaciones, sino para retomar el camino y seguir adelante en la construcción de una sociedad en paz. “El pueblo indígena aprendió a resistir, pero también aprendió a construir nuevas herramientas para salir adelante y este informe lo demuestra. Muchas gracias por la confianza y los aportes que hacen a la Comisión, que vienen de ustedes, pero son para toda la sociedad colombiana”, dijo.

Finalmente, ‘Tejemos la historia para sanar la memoria’. Fue un trabajo conjunto con las mujeres indígenas Cxhab Wala Kiwe y la Corporación de Apoyo a Comunidades Populares (CODACOP), desde un acompañamiento integral de los procesos en los territorios para la reconstrucción de la memoria de las mujeres indígenas nasa del norte del Cauca.   

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