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Comisión de la Verdad

“El dolor ha sido profundo y prolongado, pero en nuestros corazones no hay odio”

Estas fueron algunas de las palabras de las más de 2.000 víctimas del conflicto armado en Palestina, Huila. Allí se realizó un reconocimiento de responsabilidades de las antiguas FARC-EP.

ENCUENTRO | Agosto 17 de 2021

“El dolor ha sido profundo y prolongado, pero en nuestros corazones no hay odio”

En un acto público de reconocimiento de responsabilidades por parte de las antiguas FARC-EP llamado ‘El valor de la verdad en la búsqueda de desaparecidos’, este 15 de agosto los y las habitantes de Palestina, Huila, escucharon a las víctimas y a los firmantes del acuerdo paz, para esclarecer los hechos de violencia que marcaron a este territorio. Juntos, victimas y firmantes, emitieron un profundo llamado al país para avanzar en la búsqueda de sus cuerpos, en la reconciliación, el perdón y la dignificación.

En este evento el comisionado Carlos Guillermo Ospina recordó el propósito de la Comisión de la Verdad al generar estos espacios de reconciliación: “Las víctimas no tienen apellidos, solo tienen en su mente, en su hombro y en su corazón el dolor y la tristeza, pero hoy quiero se lleven la alegría de que se sientan que con este acto vamos a tener convivencia, vamos a tener reconciliación para buscar la paz y la tranquilidad de este territorio”.

 

encuentro palestina

 

El comisionado aprovechó además para invitar a los firmantes del Acuerdo de Paz a que envíen un llamado a las nuevas disidencias, a la nueva Marquetalia, para que realmente reflexionen y entiendan que la violencia no es el camino: “El camino no es causar más dolor a los colombianos, el camino es aprovechar las oportunidades que nos da la democracia. Tenemos que respetar la vida humana. Ojalá nos reconciliemos y ojalá nunca mas se vuelva a repetir. Lo segundo, decirle a los que aún están alzados en armas, bajo cualquier motivo, no lo hagan más. La lucha armada no trae sino desolación, pobreza y mucho dolor entre los que están alzados en armas y la sociedad en general”.

Y es que en Palestina se registraron 2.306 victimas del conflicto armado. Los hechos más declarados por las víctimas son 2.031 casos de desplazamiento forzado, 337 homicidios, 118 víctimas de amenazas y 39 casos de desaparición forzada. Sin embargo, el seguimiento a los hechos que ha venido realizando la Comisión de la Verdad dan cuenta de una afectación mayor, con hechos que aún no han sido declarados por las comunidades.

Francisco de Roux, presidente de la Comisión de la Verdad destacó la importancia de lo ocurrido en Palestina como representación de similares hechos violentos en todo el país. “Nos sentimos acogidos y acogedores de la multitud de víctimas que ustedes están conmemorando y al mismo tiempo logrando un acto de reconciliación y de retoma de la vida. Ustedes están haciendo un grito para que se encuentre a todos los desaparecidos, para que se respete a sus familias, con el apoyo del Estado, que nunca ha sido el que esperamos, para que estas familias puedan satisfacer esta ilusión”, expresó.

El municipio de Palestina, Huila, por su ubicación geográfica, fue estratégico para convertirse en corredor de grupos al margen de la ley en los años 80, donde tuvieron presencia, además de las FARC-EP, el ELN, el EPL, el M-19 y el Movimiento Armado Quintín Lame.

Ante un sinnúmero de hechos que generaron un profundo dolor, Lars Bredal, jefe adjunto de la Embajada de la Unión Europea en Colombia, reitero la necesidad de que reconocer a las víctimas el aporte para los hallazgos de la verdad: “Solo las víctimas tienen el derecho de establecer lo que para ellas es la verdad. Tienen el derecho a encontrar a sus desaparecidos, saber qué pasó e intentar sanar sus heridas, restaurar sus vidas y construir un futuro sin violencia. La implementación del Acuerdo de Paz no es sencilla, pero es importante persistir y renovar la esperanza”.

 

bredal

 

Es por esto que en el marco de este reconocimiento de responsabilidades se instalaron más de 90 sillas rojas que representaron y fueron un homenaje para dignificar a los desaparecidos y asesinados en Palestina, Huila.

Por su parte, el Wilson Castillo, alcalde de Palestina, Huila, en calidad de víctima del conflicto armado con hechos registrados en su niñez, exigió a los excombatientes el cumplimiento del acuerdo firmado, “sin vacilaciones”.

“Debemos trabajar con toda la institucionalidad para dignificar a las víctimas, con el cumplimiento de los acuerdos de paz. Los invito a que continuemos con un plan de desarrollo colectivo, compromiso de toda la institucionalidad, para seguir trabajando por la verdad, la reparación y la no repetición”, precisó.

 

Así fue el reconocimiento de responsabilidad y la petición de perdón

Nery Chimonja, hija de Tulio Enrique Chimonja, desaparecido por las antiguas FARC-EP, preguntó a los firmantes: “Por qué los indígenas, campesinos y afros llevamos siempre la peor parte en este conflicto armado. El dolor ha sido profundo y prolongado, pero aún así en nuestros corazones no hay odio”. Nery recordó que lo más indignante y doloroso después de la desaparición de su padre: “No tuvimos acompañamiento por parte del Estado. Hemos sido revictimizados”.

Omar Olaya Estupiñán, firmante del acuerdo de paz y conocido en la guerra como Jorge Humberto Caballero, reconoció su responsabilidad y cómo las FARC-EP actuaron de manera despiadada ante la perdida de control.

“Nosotros venimos a dar la cara, a sentir lo que sienten todos. Palestina me lo dio todo y por eso yo tengo que venir a pedir excusas y a explicar lo ocurrido. Yo quería que la guerra se parara con Belisario Betancur, pero en lugar de esto la guerra continuó más ardida, se convirtió en una guerra a muerte. Una confrontación en la que nadie midió las consecuencias, ni nosotros mismos, que nos titulamos ser revolucionarios. Nos dejamos arrastrar”, dijo Olaya.

El excombatiente explicó que a las FARC-EP, en el transcurso de la confrontación, ingresaron miles de hombres, “lo que llevó a que el secretariado tuviera que sacar todos los días mandos nuevos sin preparación ideológica, política y cultural. Por eso todas las atrocidades que se presentaron se dieron, porque algunos mandos no fueron capaces de medir sus consecuencias y de entender la directriz y entonces se aplican no como política, sino como un método, de manera aislada, la desaparición forzada. Desde este escenario pongo en ustedes mi corazón como excombatiente. Siento el dolor sobre mis hombros y comparto la tristeza desde hace 38 años, tristeza que continuará más allá de lo que podamos imaginar”, agregó.

 

encuentro responsabilidades

 

Enseguida, José Ruiz, hermano de Omaira Ruiz, también desaparecida, dijo: “A nosotros nos dijeron que hay una oportunidad de recuperar los restos de mi hermana, porque hay un compromiso para encontrar a todos los desaparecidos que pertenecieron a grupos armados”.

Ante ello Omaira Rojas, firmante del Acuerdo de Paz, quien estuvo vinculada 17 años en las FARC-EP y era conocida como Sonia, expresó: “Como excombatiente de las FARC-EP y en proceso de reincorporación, estoy aquí para reconocer ante las víctimas que no medimos el impacto que se iba a causar en las familias y en los jóvenes por permitir el ingreso desde los 15 años.  Estamos comprometidos para trabajar de la mano en esa búsqueda”.

Mariela Guerrero, madre de Jaime Guerrero, desaparecido, se sumó al clamor la recuperación del cuerpo de su hijo: “A mi hijo se lo llevaron las FARC-EP y le decían que era un ‘sapo del Ejército’. Yo lo sigo buscando, sé que está muerto. Ellos mataron la carne, pero no el espíritu”.

Entonces, Diego Ferney Tovar, firmante del Acuerdo de paz, conocido en la guerra como Federico Montes, le respondió a Mariela que quienes se vincularon a las FARC-EP: “Lo hicimos motivados por unas causas políticas, pero para nosotros hoy, en proceso de reincorporación, nos da vergüenza tener que reconocer y darnos cuenta que en el transcurso de la guerra terminamos generando violencia contra una comunidad y un territorio que no lo merecían”.

“Estamos generando procesos de perdón. Espero que podamos seguir avanzando por esa senda para dignificarnos todos y sanarnos de esa deshumanización que nos dejó la guerra y avanzar hacia la no repetición”, agregó.

Ante estos reconocimientos, Francisco de Roux finalizó destacando la responsabilidad admitida por los firmantes del acuerdo de paz: “Resalto la actitud de quienes estuvieron en la guerra como FARC-EP que hoy en día se presentan ante el pueblo con un corazón sincero, para reconocer el mal que hicieron y hacer un examen delante de todos y comprender que cometieron errores y crímenes. Y que han tomado la decisión sincera y franca de jugársela toda por la paz y comprender que la verdadera revolución es el respeto al ser humano y la construcción de una paz entre todos los colombianos en nuestras diferencias”.

 

Palestina firmó pacto para la búsqueda de los desaparecidos

Como parte del cierre a este encuentro, víctimas, firmantes del Acuerdo de Paz y representantes de las instituciones unidas por la búsqueda de la verdad y no repetición se unieron en la firma de un ´Pacto por la vida, la verdad, la búsqueda de personas dadas por desaparecidas y la no repetición en Palestina, Huila´.

Este pacto es un símbolo para fortalecer el Estado de Derecho por medio de la legitimidad de las instituciones con competencia en la búsqueda de la justicia, la reparación integral, la búsqueda de las personas desaparecidas.

Estas y otras expresiones de dolor y reconciliación fueron protagonistas en el reconocimiento de responsabilidades de Palestina, Huila, donde durante dos días los diferentes actores mostraron públicamente su intención de perdón y esperanza de no repetición, en el marco de una jornada que tuvo como evento previo un recorrido en bicicleta catalogado ´La verdad sobre ruedas´, para propiciar una reflexión colectiva sobre los graves hechos de violencia ocurridos en el municipio.

 

Vea aquí el encuentro en su totalidad ↓↓

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