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Comisión de la Verdad

‘Un minuto de vida’ para reflexionar sobre las secuelas del conflicto armado en Barrancabermeja

La Comisión de la Verdad lanza esta iniciativa con miras al encuentro de reconocimiento de los daños del conflicto armado en Barrancabermeja, que se realizará en mayo de 2021.

TERRITORIOS | Febrero 27 de 2021

‘Un minuto de vida’ para reflexionar sobre las secuelas del conflicto armado en Barrancabermeja

La verdad es un bien público necesario para el tránsito hacia la paz, por esto la Comisión de la Verdad quiere mostrar con la iniciativa ‘Un minuto de vida’ que reconocer la verdad del conflicto armado contribuye a que no se repita. El llamado es a reflexionar ¿Por qué ofreces un minuto de vida hoy?, escribir su respuesta en una tarjeta, tomarse una fotografía de medio cuerpo con el mensaje escrito de frente y publicarlo en redes sociales y estados, el domingo 28 de febrero a las 12 del mediodía, etiquetando a la @ComisionVerdadC y acompañar la publicación con los numerales #UnMinutoPorLaVida, #NuestroPapelEnLaPazEsLaVerdad, #28deFebreroDe1999.

 

 

¿De dónde surge esta iniciativa?

Desde 2019, las víctimas que decidieron contribuir con sus testimonios a la verdad del conflicto han sido escuchadas y acompañadas por el equipo de trabajo de la Comisión de la Verdad en los territorios del Magdalena Medio. Las víctimas de cuatro masacres sucedidas en Barrancabermeja el 16 de mayo de 1998, 2 de agosto de 1998, 28 de febrero de 1999 y 4 de octubre del 2000, presentaron el informe ‘Telarañas de Impunidad’ en octubre de 2019.Ellas acudieron a la Comisión de la Verdad para que sea reconocida la gravedad de lo sucedido en el conflicto, las alianzas de actores armados, los múltiples daños en las familias de las víctimas y la degradación que el conflicto generó en el tejido social, la democracia, la confianza, el desarrollo equitativo en la ciudad de Barrancabermeja.

En respuesta a esta solicitud, la Comisión de la Verdad busca que esta iniciativa ‘Un minuto de vida’ contribuya a una reflexión como región sobre la verdad de lo que pasó y que no debe repetirse, con el fin de preparar a Barrancabermeja para el reconocimiento de responsabilidades y las múltiples afectaciones, que se planea realizar en el mes de mayo de este año.

“Somos hijos huérfanos, a quienes nos asesinaron a nuestros padres en esta masacre, nuestras mamás tuvieron que asumir el rol de padres y madres y nos arrebataron el privilegio de tener una familia unida”, dice Daniela Gil, hija de Jesús Daniel Gil Mosquera, comerciante asesinado en Barrancabermeja en la masacre del 28 de febrero de 1999.

Por su parte, Leidy Barroso, hija de Jesús Manuel Barroso, también asesinado en esa masacre expresa: “Está la tristeza de perder al ser que amas, de no poder crecer al lado de mi padre, saber que nunca más pude verlo, sentirlo, escucharlo, me privaron de su cariño y de su protección, ese es su más profundo dolor”. No bastándole a los responsables, un año después del asesinato de su padre, Leidy y su madre fueron secuestradas, las secuelas de lo que tuvo que oír y ver la acompañan todavía, a su mamá la torturaron y la desaparecieron, tiempo después su hermano también murió, por eso lo que pasó el 28 de febrero de 1999 la dejó huérfana. Mientras que a Alix Vélez, esposa de Luis Miguel Cifuentes, desaparecido en los mismos hechos, cuenta que cuando fue a reclamar justicia para su esposo, las autoridades se burlaron en su cara diciéndole que para qué se preocupaba, seguro que su marido estaba con otra.

Los interrogantes que le plantea la Comisión de la Verdad a la sociedad barranqueña son: ¿Por qué llegamos a la destrucción de la confianza, la solidaridad y el respeto por la vida? ¿Qué nos pasó? ¿Cuáles son las responsabilidades en lo ocurrido? De esta manera, la iniciativa en redes sociales ‘Un minuto de vida’ inicia la preparación territorial para que el conflicto armado se reconozca y no se repita.

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